Nicaragua y la victoria del danielismo

por Mikkel Iversen – Entrevista a María López Vigil, jefa de redacción de Envío, revista de análisis y debate nicaragüense a propósito de las recientes elecciones nacionales en Nicaragua que proclamaron nuevamente a Daniel Ortega como presidente.

Daniel Ortega ganó la Presidencia el 5 de noviembre 2006, pero también entraron dos nuevos partidos en el Parlamento. ¿Cree usted que el sistema político de Nicaragua va a ser más democrático por ello? ¿Podrán trabajar juntos para una mejor Nicaragua?

La democratización del sistema político de Nicaragua es una asignatura pendiente. No depende de más o menos partidos en el Parlamento. Depende de muchas otras tareas, arduas y complejas. Depende de que los políticos superen la idea con la que entienden el Estado como un botín personal, del que se aprovechan, cubiertos después por la impunidad. Depende de que enfrentemos en serio la cultura machista y jerárquica que atraviesa todas las relaciones sociales. Depende de empezar a entender la democracia como un debate de ideas para llegar a un consenso y no como una guerra de descalificaciones o adhesiones personales que aseguren privilegios. Depende de recuperar el sentido del servicio público. Falta mucho para eso.

¿Piensa usted que otro partido de izquierda hubiese ofrecido mejores propuestas para Nicaragua? ¿Pudiera comentar para los/as mexicanos/as que leen el boletín sobre la fuerza de los movimientos sociales en Nicaragua, un tema de mucho debate en México, en donde la vía electoral está muy cuestionada?

El FSLN no ha actuado desde 1990 como un partido de izquierda. Ni la ética privada de sus dirigentes ni la actuación del partido “en la oposición” fueron de izquierda. La Alianza Movimiento Renovador Sandinista, que participó en estas elecciones, era otro partido de izquierda. Pero con bastantes ambigüedades en sus planteamientos, por sus mismos orígenes coyunturales y por ser una formación muy reciente.

En Nicaragua no existen prácticamente movimientos sociales. Es paradójico: un país en donde hubo una revolución social carece de movimientos sociales. Esto se debe, fundamentalmente, a que el FSLN cooptó, instrumentalizó, debilitó y distorsionó todos los intentos de movimientos sociales surgidos en Nicaragua desde 1990. En este proceso electoral, el FSLN ha promovido hasta la exageración una visión no conflictiva de la política que tiende a anular los movimientos sociales. También ha influido en la carencia de movimientos sociales la proliferación de ONG en el país. La mayoría de estas ONG han convertido a la gente en objeto de asistencialismo, en beneficiarios de proyectos de la cooperación internacional. La han despolitizado.

El 26 de octubre 2006 se eliminó la figura del aborto terapéutico, penalizándolo. ¿Qué va a significar esto para las mujeres a partir de ahora? ¿Piensa que Daniel Ortega y el FSLN están realmente en contra del aborto o hicieron una alianza táctica con la Iglesia Católica por intereses electorales? ¿Habrá una manera de revertir esto?

A muchos en Nicaragua y fuera de Nicaragua ha escandalizado, muy justamente, que los diputados del FSLN, por orientaciones de la propia esposa de Daniel Ortega, dieran sus votos para penalizar el aborto terapéutico, quitándole a las mujeres este derecho. Naturalmente, esto va a tener un costo en vidas de mujeres, en embarazos no deseados llevados a término con daños para la salud de muchas, en intimidación de médicos y enfermeras en los hospitales y centros de salud, en miedo en las mujeres que necesiten interrumpir sus embarazos. El daño será grande. Daniel Ortega y su esposa han ido construyendo desde hace tres años una alianza escandalosa con la jerarquía de la iglesia católica. El trueque es éste: privilegios y espacios de poder para los jerarcas a cambio de bendiciones y de eliminación de vetos políticos para Ortega y su familia. Tras esto hay táctica. Pero también estrategia. La visión no conflictiva de la política que predica hoy Ortega, además de no ser una posición de izquierda, es una visión no conflictiva del cristianismo, que está de moda en todas partes y que en Nicaragua es muy funcional a la cultura de la impunidad: los delitos se transforman en pecados y no pasan por los tribunales sino por los confesionarios. En enero, movimientos feministas y de derechos humanos introducirán en la Corte Suprema un recurso por inconstitucionalidad contra la ley que penalizó el aborto terapéutico. Será una prueba para los magistrados del FSLN que en la Corte siguen fielmente las orientaciones de Ortega.

En el boletín 499 de Ciepac usted hizo comentarios sobre el CAFTA antes de entrar en vigencia en abril. Tras ocho meses del CAFTA en Nicaragua, ¿se han visto consecuencias positivas o negativas?

Es muy pronto para hacer una evaluación.

Hugo Chávez ha sido reelecto en Venezuela. ¿Cree usted que hay propuestas serias de Venezuela para Nicaragua? ¿Una solución de la crisis energética que Nicaragua ha vivido durante los últimos meses? ¿En qué medida podría Nicaragua integrarse a la propuesta del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas)?

Parece que hay propuestas muy serias. Y creo que resultarán positivas. Venezuela enviará muy pronto a Nicaragua plantas generadoras de energía para paliar de inmediato la crisis y disminuir los racionamientos de energía. Venezuela venderá a Nicaragua combustibles a precios muy favorables. Hay posibilidades de que Venezuela compre la deuda interna de Nicaragua, lo que aliviaría sensiblemente el presupuesto nacional. Se habla de un Banco de Fomento que Venezuela inauguraría en Nicaragua. Que esto se haga o no dentro de las formalidades del ALBA es lo de menos. El ALBA es aún una propuesta difusa. Tan crucial apoyo venezolano requiere como contraparte del nuevo gobierno de Nicaragua una administración eficiente y transparente. Éste es un gran desafío, porque la corrupción con los recursos públicos ha ganado mucho espacio en el país.

El saqueo de madera en el Caribe de Nicaragua es enorme. ¿Qué consecuencias puede tener para la deforestación en esa zona la carretera Río Blanco-Bilwi (Puerto Cabezas), posiblemente financiada por el Gobierno de Venezuela?

No puedo dar una opinión responsable sobre este tema.

Se dice que el gobierno sandinista, en colaboración con la FAO y otras instituciones está elaborando un plan llamado “Hambre Cero”, un plan de soberanía alimentaria. ¿Conoce de eso? ¿Este plan tiene su inspiración en el plan “Fome Zero” de Lula en Brasil? ¿Basta con darle alimento a los campesinos, cuando lo que quieren es que se les repartan las tierras de los latifundios, una nueva reforma agraria?

Conocemos del plan “Hambre Cero”, inspirado en lo que hizo Lula en Brasil con bastante éxito, aunque con excesiva burocracia, según ha explicado Frei Betto, quien estuvo al frente del plan durante un buen tiempo. Me parece magnífico este plan. Urgente, necesario. En Nicaragua, la tercera parte de la población padece hambre, está desnutrida. No hay derecho humano más básico que comer. Si el gobierno sandinista elimina el hambre y la desnutrición, poniendo las bases para que este logro no se revierta, habrá hecho algo fundamental. Esto no basta, pero sin esto no hay nada sobre lo que construir desarrollo.

En Nicaragua es muy difícil imaginar que pueda darse una reforma agraria. Los problemas de la propiedad, derivados de los drásticos cambios en la tenencia de la tierra en los años 80 no están solucionados. Y se han complicado más y más en los años siguientes. Ha habido una contra-reforma agraria, propiciada por los tres gobiernos que preceden al sandinista y también por los dirigentes sandinistas. El latifundio ha vuelto hoy con nuevos rostros: terratenientes centroamericanos y nuevos ricos-latifundistas, sandinistas y no sandinistas.

¿Tiene conocimiento de otros planes/novedades del nuevo gobierno sandinista que entra el 10 de enero de 2007?

Hasta el día de hoy, 19 de diciembre, reina el más completo hermetismo sobre los planes del nuevo gobierno. Más allá de garantizar el respeto a la propiedad privada, los índices macroeconómicos y los acuerdos con el FMI, Ortega no ha anunciado mucho más.

Publicado originalmente en el Boletín No. 530 de CIEPAC (Centro Investigaciones Economica y Politicas de Accion Comunitaria) en Chiapas (México), del 21 de diciembre de 2006.